Lamentablemente, el lector promedio no lee para aprender o reflexionar. Lee para confirmar sus ilusiones. Escucha únicamente lo que quiere escuchar. Lo que significa que hacer un análisis “objetivo” de una criptomoneda es un campo peligroso. Lo más seguro es que se termine ofendido a más de uno. Al parecer, el trabajo del articulista debe ser únicamente un eco fiel de la narrativa oficial. De lo contrario, se es parte de una conspiración. Resulta ser que la opinión independiente ahora es un crimen. Hablamos de Shiba Inu. Pero hablemos con sinceridad. Lo bueno, lo feo y lo malo. Y el que se ofenda por una opinión, bueno, que se contente solo.

Hace poco escribí un artículo sobre Shiba Inu. Mencioné las similitudes entre Dogecoin y Shiba Inu. Hable también de sus similitudes. Adicionalmente, especulé sobre las posibles razones de su reciente popularidad. La califique como una meme coin. Y, de cierto modo, sugerí que, pese a no tener fundamentales, podría representar una oportunidad fantástica para una inversión a corto plazo. Mencioné la palabra “basura” en varias oportunidades. Pero “basura” en el sentido financiero, como en la traducción del inglés “junk”. Por ejemplo, “Yo compre un junk bond”. Junk: Alto riesgo, volátil, sin fundamentales fuertes, pero con altos rendimientos. Aquí va el enlace de dicho artículo.

Sigue leyendo: Los secretos del oficio: ¿Por qué Shiba Inu está de moda? Este artículo es una especie de volumen 2 de ese artículo anterior. Y es, en cierto sentido, una respuesta a todos los mensajes iracundos que recibí por parte de los defensores de Shibu Inu. Lo chistoso es que a mí me gusta Shiba Inu. De hecho, soy un inversor temprano del proyecto. Y aún no he vendido nada. Claro que me resulta un chiste. Y sé que es un activo netamente especulativo sin fundamentales fuertes. Su precio sube, porque está de moda en un mercado sumamente irracional. Pero eso no quiere decir que no pueda hacer dinero con él. Lo reconozco. No soy ninguna monja. Estoy aquí por el dinero. Me declaro culpable, señoría.